Cómo cada perro y cada caso fueron ayudándome a comprender algo nuevo.
El Método B8 no nació de una idea cerrada. Fue tomando forma a través de la experiencia, de la observación y de todo aquello que cada perro fue mostrándome a lo largo del camino.
EL ORIGEN DEL MÉTODO B8
Durante años acompañé a personas en procesos de autoconocimiento y, al mismo tiempo, ayudé a familias cuyos perros presentaban problemas de comportamiento.
Cuando decidí unir ambos caminos, empecé a ver algo que cambió por completo mi forma de entender a los perros.
Empecé a descubrir que los perros estaban mostrando la información que la persona necesitaba descubrir para poder transformarse.
En muchas ocasiones, cuando la persona comprendía y transformaba determinados conflictos internos, el comportamiento del perro también comenzaba a cambiar, incluso sin haber trabajado directamente con técnicas conductuales.
Aquellas experiencias fueron el comienzo de una forma diferente de comprender a los perros. Una forma de trabajar que, con el tiempo, dio lugar al Método B8.
Cada ladrido, tirón, miedo, inquietud o cambio de conducta puede estar mostrándote algo importante.
Si quieres ver lo que tu perro te está mostrando,
Deja de corregir y empieza a comprender.
Entiende a tu perro y fortalece vuestro vínculo.
Menos control. Más claridad.
Para tu perro y para ti.
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